20/08/2026 | Alejandra Hancco
En Arequipa, apenas 58.120 jóvenes cuentan con un empleo formal, equivalente al 15,2 % de este grupo, de acuerdo con información del Observatorio Nacional de la Juventud basada en la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho). La cifra evidencia las dificultades que enfrenta la población joven para acceder a puestos de trabajo con condiciones formales y refleja las brechas que persisten en su incorporación al mercado laboral.
La directora de la Secretaría Nacional de la Juventud (Senaju), Edna Villafuerte, señaló que una de las principales dificultades está en la transición entre la educación y el empleo. Muchos jóvenes no continúan estudios después de culminar la educación básica porque necesitan generar ingresos, pero al mismo tiempo llegan al mercado laboral sin las habilidades técnicas y capacidades que suelen exigir los empleadores.
El problema se acentúa entre quienes no estudian ni trabajan, situación que limita sus posibilidades de desarrollar experiencia y competencias para conseguir un empleo formal. Así, la necesidad económica puede llevar al abandono de la formación y, posteriormente, la falta de preparación dificulta el acceso a mejores oportunidades laborales.
Frente a este escenario, Senaju plantea que mejorar el empleo juvenil requiere una intervención coordinada entre distintos sectores, con énfasis en fortalecer la formación y las capacidades de los jóvenes, ampliar las oportunidades de trabajo y promover la formalización. El Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE) tiene entre sus objetivos impulsar el acceso de este sector a un empleo decente.