24/04/2026 | Alejandra Hancco
Pobladores que viven en las inmediaciones de la represa de Condoroma, en la provincia de Caylloma, expusieron ante el Consejo Regional de Arequipa la problemática que enfrentan por la presunta inscripción irregular de 3,335 hectáreas sobre terrenos de propiedad privada. La delegación acudió este jueves 23 de abril al Gobierno Regional para solicitar la intervención de las autoridades y plantear una solución a un conflicto que, según indicaron, se mantiene sin respuesta por más de cuatro décadas.
El asesor técnico Julio César Cáceres señaló que el caso involucra a aproximadamente 30 familias asentadas en la zona desde antes de 1977, cuyos predios habrían sido posteriormente inscritos por Autodema en Registros Públicos. Según explicó, este proceso se inició en 2003 y se consolidó en 2010, generando controversia sobre la titularidad de los terrenos colindantes al espejo de agua de la represa.
Asimismo, indicó que la problemática no solo se limita a la propiedad de la tierra, sino también a los impactos ambientales recurrentes. Durante la temporada de lluvias, el embalse genera afectaciones en la cuenca del río Polo, perjudicando tanto la margen derecha como izquierda. De acuerdo con lo expuesto, al menos 12 centros poblados resultan afectados de manera constante por estas condiciones.
Los representantes también cuestionaron la aplicación de la Ordenanza Regional N.° 441, emitida en 2021, al considerar que no establece mecanismos claros para la reubicación ni compensación de los afectados. En ese sentido, plantearon la necesidad de modificar esta normativa para garantizar la restitución o adjudicación de terrenos a las familias perjudicadas.
“El problema se arrastra desde hace más de 40 años sin una solución concreta. Se requiere que las autoridades asuman responsabilidad y atiendan a las familias afectadas”, indicó Cáceres durante su intervención ante el Consejo Regional.
Por su parte, dirigentes de la zona señalaron que, pese a múltiples gestiones y solicitudes, no se ha logrado instalar una mesa de diálogo efectiva con Autodema. Además, advirtieron que las condiciones de vida en la zona son precarias, con limitaciones en el acceso a servicios básicos como salud y educación.
Finalmente, tras la reunión sostenida, no se alcanzaron acuerdos concretos, aunque se anunció la continuidad del diálogo. Los pobladores reiteraron su pedido de que el Consejo Regional cumpla su rol fiscalizador y promueva acciones que permitan resolver una problemática que afecta a comunidades de la zona desde hace décadas.