27/04/2026 | Herbert Pino
El Licenciado James Sucari Romero, gerente de Seguridad Ciudadana, advirtió que la normativa busca recuperar el libre tránsito. Asimismo, señaló que para este 2026 se planean nuevas esterilizaciones ante la poca respuesta de los dueños en campañas pasadas.
La gestión del espacio público y la tenencia responsable de mascotas entran en una nueva etapa en Mariano Melgar. El Licenciado James Sucari Romero, gerente de Seguridad Ciudadana del distrito, informó sobre una reciente ordenanza municipal que establece la prohibición de colocar casitas para perros en la vía pública. Según explicó el funcionario, esta medida responde a la necesidad de garantizar la seguridad de los transeúntes, tras reportarse casos de mordeduras por parte de canes que se albergan en estas estructuras.
Sucari Romero señaló que, aunque muchos vecinos instalan estos refugios por caridad, la normativa es clara respecto a los deberes ciudadanos. «Cómo yo puedo exigir derechos de seguridad o libre circulación si yo mismo estoy evitando que pase eso», cuestionó. El gerente enfatizó que el objetivo es sensibilizar a la población para que entienda que «el animalito es para la casa y no para la calle», evitando que las veredas se conviertan en focos de inseguridad.
El reto de la esterilización: una respuesta ambigua
Un punto crítico identificado por la Gerencia de Seguridad Ciudadana es la falta de compromiso real de los dueños con la salud de sus mascotas. A pesar de que la municipalidad coordina campañas gratuitas con el Ministerio de Salud, el Licenciado Sucari lamentó que la participación vecinal sea mínima.
«Lamentablemente la población no responde, no trae a sus animalitos», comentó el funcionario. Esta situación genera un escenario contradictorio: hay vecinos que alimentan y dan cobijo a los perros en la calle, pero no los llevan a esterilizar para controlar la sobrepoblación. Ante este desinterés, anunció que para este 2026 el área de servicios comunales ya está preparando nuevas jornadas de esterilización en todo el distrito.
Presupuesto y el dilema del canil
Respecto a la reapertura del canil municipal, cerrado desde el 2018, Sucari Romero explicó que es un proyecto complicado por la falta de presupuesto. Detalló que el mantenimiento de un refugio implica gastos en alimentación, limpieza y veterinarios que el Estado no financia directamente.
Actualmente, el distrito depende de la recaudación de impuestos, la cual apenas alcanza un 35%. «Imagínense cómo se mantiene serenazgo, limpieza y jardines con ese porcentaje», indicó, subrayando que cargar con un canil sin apoyo externo afectaría otros servicios básicos para la población.
Postura oficial contra el sacrificio
Finalmente, el Licenciado James Sucari Romero fue enfático al rechazar propuestas de gestiones pasadas que sugerían sacrificar a los animales callejeros como solución. El gerente aseguró que no está de acuerdo con esa medida y que la normativa actual tampoco lo permite.
Para el funcionario, la solución no es drástica sino educativa. La meta de la municipalidad es que el vecino tome conciencia de que adoptar un perro implica mantenerlo dentro del hogar y ser parte activa de las soluciones sanitarias, como las esterilizaciones, en lugar de fomentar la permanencia de canes en la vía pública.