17/08/2026 | Alejandra Hancco
Entre el 28 de julio y el 14 de agosto se registraron 102 homicidios en el país, equivalente a un promedio de 5,7 asesinatos diarios durante los primeros 18 días del gobierno de Keiko Fujimori. Según cifras del SINADEF citadas por el analista de datos Juan Carbajal, el 77,5% de estas muertes fue provocado por proyectiles de arma de fuego, uno de los porcentajes más altos registrados en las últimas nueve gestiones presidenciales.
En medio de este escenario, la Policía Nacional canceló la presentación de resultados que había programado para el 16 de agosto en el Cercado de Lima. La actividad debía contar con la presencia del comandante general de la PNP, Oscar Arriola Delgado, y del jefe de la Región Policial Lima Centro, Jorge Luis Castillo Vargas. La institución informó que la suspensión obedeció a “motivos de fuerza mayor” y no anunció una nueva fecha.
La cancelación se produjo mientras persiste la preocupación por el avance de la violencia y la incertidumbre sobre una eventual salida de Arriola de la comandancia general de la PNP. Durante estos días también se reportaron nuevos asesinatos, entre ellos el de una abogada en Pacasmayo y el de un hombre que fue atacado a balazos dentro de su vehículo en Los Olivos.
La presidenta Keiko Fujimori se refirió a la situación el 12 de agosto, durante la ceremonia por el Día del Bodeguero. En esa oportunidad pidió paciencia y sostuvo que su gobierno no podía mostrar resultados en apenas 15 días, aunque aseguró que trabajará para devolver el orden y la tranquilidad al país.