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Arequipa

Leyes sin aplicar y refugios al límite: el costo del abandono canino en Arequipa

22/07/2026 | Alejandra Hancco

Con más de 60 mil perros deambulando por las calles, campañas de vacunación antirrábica a contrarreloj e instituciones municipales que ignoran las multas por abandono, la protección animal en la Ciudad Blanca sobrevive gracias a la resistencia de los albergues y a la solidaridad ciudadana.

Recorrer las avenidas, parques y plataformas comerciales de Arequipa es encontrarse de frente con un drama recurrente: miles de perros sin rumbo, expuestos a atropellos, enfermedades y maltrato. De acuerdo con datos de la Red de Salud Arequipa-Caylloma, la provincia alberga una población estimada de 300 mil canes, de los cuales un 20 % deambula permanentemente por la vía pública. Esto significa que más de 60 mil animales viven desprotegidos en las calles, una cifra que trasciende la compasión y se instala directamente como un severo problema de salud pública y epidemiología.

Las consecuencias de esta sobrepoblación no controlada se reflejan a diario en los centros médicos. Según la Gerencia Regional de Salud (Geresa), la presencia indiscriminada de animales en la vía pública está vinculada a miles de reportes anuales por mordeduras, accidentes de tránsito y el riesgo latente de zoonosis como la rabia. Ante este panorama, la doctora Claudia Mena, responsable de Zoonosis de la Red de Salud Arequipa-Caylloma, destacó el despliegue de la campaña masiva de vacunación antirrábica que busca inmunizar a 300 mil canes hasta el mes de septiembre. Con un avance de 42 mil perros protegidos en 12 distritos —equivalente al 20 % de la meta—, las brigadas proyectan ingresar en agosto a sectores clave como Yura, Socabaya, Mariano Melgar y Characato. No obstante, los especialistas coinciden en que la inmunización es un cortafuegos indispensable pero insuficiente si la raíz del problema —el abandono incesante— no se erradica.

Leyes que no se aplican: la permisividad municipal

¿Por qué continúan multiplicándose los animales en las calles? Para los defensores de los animales y especialistas en salud pública, la respuesta apunta a un engranaje estatal defectuoso: la falta de fiscalización y el incumplimiento sistemático de la normativa vigente. La Ley N.° 30407 de Protección y Bienestar Animal establece un marco legal claro que sanciona la tenencia irresponsable y el abandono con multas que van desde una Unidad Impositiva Tributaria (1 UIT, equivalente a S/ 5,500) hasta 50 UIT (S/ 275,000). Sin embargo, en la práctica, estas sanciones casi nunca se ejecutan.

Hania Rodríguez, presidenta de la Asociación de Protección y Bienestar Ambiental-Animal (HOPE), denuncio que gran parte de las municipalidades distritales de Arequipa operan bajo una total permisividad. Esta inacción fiscalizadora ha permitido que zonas de alto tránsito, como la plataforma comercial Andrés Avelino Cáceres, se conviertan en focos críticos de abandono. «La falta de fiscalización impide hacer cumplir las obligaciones de la tenencia responsable», advirtió Rodríguez, recordando además que las autoridades ediles que omiten la aplicación de la ley podrían ser investigadas por el presunto delito de omisión de funciones. En el mapa provincial, el distrito de Miraflores emerge como una excepción al implementar la normativa con mayor rigurosidad y trabajar de la mano con organizaciones civiles para fiscalizar la tenencia responsable.

Refugios en colapso y la respuesta solidaria

La consecuencia inmediata del desinterés gubernamental recae sobre los refugios y centros de rescate, cuyos recursos y capacidad se encuentran sobrepasados. Herbert Fuentes Paredes, médico veterinario a cargo del Centro Canino Municipal de Arequipa, explica que cada animal rescatado debe cumplir un protocolo de atención que abarca evaluación médica, cuarentena, desparasitación y vacunación previa a cualquier proceso de adopción. Sin embargo, el flujo constante de ingresos supera con frecuencia la capacidad instalada.

La situación no es distinta en el sector de la sociedad civil. La Asociación HOPE atiende un promedio de 20 reportes diarios relacionados con maltrato y abandono en la ciudad. Para garantizar la alimentación y atención veterinaria de los 148 perros bajo su custodia, la organización impulsa iniciativas comunitarias como la «Huellatón». Esta jornada solidaria instala puntos de acopio estratégicos —como el parque del Colegio Internacional, la avenida Bolognesi y el estadio de Pampa de Camarones— con el fin de recolectar alimento, medicinas, camas y productos de higiene, brindando en paralelo consultas veterinarias gratuitas y desparasitación para las mascotas de los vecinos participantes.

De la plaza al hogar: la urgencia de una política integral

A pesar de la magnitud de la crisis, la respuesta ciudadana demuestra que la empatía hacia los animales sigue viva en la comunidad arequipeña. Experiencias como las del albergue Patitas Sucias respaldan el impacto de las campañas itinerantes de adopción. Todos los sábados, este colectivo se instala en la Plaza 15 de Agosto para conectar a perros y gatos rescatados con nuevas familias, logrando promediar alrededor de tres adopciones de perros y hasta diez de gatos por jornada.

Sin embargo, rescatistas, médicos veterinarios y autoridades sanitarias coinciden en una conclusión definitiva: las adopciones y la beneficencia no resolverán el problema por sí solas. Superar la crisis de los perros en situación de calle exigirá articular tres pilares fundamentales: la aplicación efectiva de las sanciones pecuniarias fijadas por la Ley 30407, la ejecución de campañas masivas y gratuitas de esterilización municipal, y la implementación de un registro obligatorio e identificación de mascotas. Solo cuando la tenencia irresponsable tenga un costo real y la esterilización sea una política pública prioritaria, las calles de Arequipa dejarán de ser el destino final de miles de animales.


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