24/04/2026 | Sara Rejas
Perú no pasó desapercibido en Buenos Aires. Se inauguró su pabellón en la Feria Internacional del Libro 2026, pero no como un participante más, sino como el primer Invitado de Honor en los 50 años de historia del evento.
El espacio peruano llega con una propuesta ambiciosa: más de 770 títulos, 4300 ejemplares y la participación de decenas de editoriales que muestran la diversidad del país, desde narrativa y poesía hasta publicaciones en lenguas originarias.
Bajo el concepto “Caminos que nos unen”, el pabellón toma como inspiración el Qhapaq Ñan, planteando un recorrido que conecta culturas, territorios e historias. La idea no es solo exhibir libros, sino contar quiénes somos a través de ellos.
Además, la presencia peruana no se limita a los estantes. Hay una agenda cultural amplia con actividades, encuentros y espacios de diálogo que buscan posicionar la literatura peruana frente a un público internacional que supera el millón de visitantes.
Este momento no es menor. Es la primera vez que la feria, una de las más importantes de América Latina, reconoce a un país con este rol protagónico, lo que convierte la participación peruana en una vitrina clave para su industria editorial.
Detrás de esta presencia hay un trabajo conjunto entre distintas instituciones, con un objetivo claro: abrir más puertas para los autores peruanos y fortalecer su llegada a nuevos mercados.
Más allá del evento, el mensaje es claro: el Perú no solo exporta libros, también exporta historias, identidad y una manera de entender el mundo que ahora tiene escenario internacional.