29/04/2026 | Herbert Pino
Cada 29 de abril, el mundo se une para celebrar la
danza como una forma de expresión universal. Esta fecha fue establecida en 1982
por el Comité Internacional de la Danza de la UNESCO, en conmemoración al
natalicio de Jean-Georges Noverre, el creador del ballet moderno. El
objetivo principal es romper las barreras políticas, culturales y étnicas,
uniendo a la humanidad a través del movimiento y el ritmo.
Danzas más representativas de la ciudad de Arequipa
Nuestra identidad se ha forjado al ritmo de melodías
mestizas y el zapateo sobre el sillar. Estas son las tres danzas que
representan la esencia, la historia y la alegría de Arequipa:
1. El Wititi del Valle del Colca
Inscrito en la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de
la Humanidad, el Wititi es un ritual de cortejo amoroso que marca el inicio
de la edad adulta. Mientras las mujeres lucen trajes finamente bordados con
motivos naturales, los varones visten de forma única: llevan dos faldas de
mujer superpuestas, camisa militar y chales. Esta danza no solo simboliza el
renuevo de la naturaleza y el inicio del ciclo agrícola, sino que consolida los
vínculos sociales de los pueblos del Colca, quienes compiten con orgullo por
presentar los mejores conjuntos.
2. Carnaval de Arequipa
Es la máxima expresión de la cultura popular arequipeña
durante los meses de febrero y marzo. Al compás del huayno, comparsas de
jóvenes solteros recorren las calles, enfrascados en una competencia de alegría
por «retar» al sexo opuesto. La tradición destaca por el uso de
elementos lúdicos: antiguamente se lanzaban aguas perfumadas con chisguetes de
éter y huevos rellenos de anilina; hoy, persisten las famosas «matacholas»
(medias de nylon con polvos de colores), con las que los jóvenes empolvan a los
transeúntes en un ambiente de fiesta y picardía urbana.
3. El Montonero (Marinera Arequipeña)
Esta danza es un homenaje a las rebeliones de 1867 y 1895.
Representa al campesino arequipeño que, al sonar de las campanas de la
Catedral, cambiaba sus herramientas de labranza por fusiles para luchar por la
libertad. Acompañados por las «rabonas» (mujeres que apoyaban
en la logística de las guerrillas), los montoneros celebraban sus triunfos con
este baile. A diferencia de otras marineras, la arequipeña es más lenta y
señorial, dividiéndose en dos estilos: la Loncca, con poncho de alpaca y
chalina (de la chacra), y la Ccala, con traje de terciopelo y encajes
(de la ciudad).
La danza en Arequipa es el reflejo de un pueblo que sabe
transformar su lucha en elegancia y su cotidianidad en fiesta. En este día,
honramos a quienes mantienen vivos estos pasos que narran nuestra historia.
¡Que nunca deje de sonar el huayno ni de flamear el pañuelo en nuestra Blanca
Ciudad!