24/06/2026 | Joe Arela
En un contexto donde el bienestar se ha convertido en una prioridad para muchas personas, mantener hábitos saludables sigue siendo uno de los mayores desafíos de la vida cotidiana. La falta de tiempo, las exigencias laborales y el ritmo acelerado suelen dificultar la construcción de rutinas sostenibles que favorezcan la salud física y mental. En esta entrevista, conversamos con Sergio Pérez, coordinador y jefe del departamento técnico de Smart Fit Perú, sobre la importancia de los hábitos saludables, el impacto de la actividad física en el bienestar integral y las estrategias más efectivas para comenzar a construir un estilo de vida más equilibrado y sostenible.
Hoy se habla mucho de bienestar, pero a veces parece algo difícil de sostener en la rutina. Desde tu experiencia, ¿por qué los hábitos saludables son clave para sentirnos con más energía en el día a día?
Porque la energía diaria no depende solo de “tener ganas”, sino de cómo cuidamos nuestro cuerpo de manera constante. Los hábitos saludables regulan nuestro sueño, nuestra alimentación, nuestro estado de ánimo y nuestra capacidad física.
Cuando una persona se mueve más, descansa mejor, se alimenta de forma más consciente y mantiene una rutina ordenada, su cuerpo funciona con mayor eficiencia. El bienestar no se construye con acciones extremas, sino con hábitos simples repetidos todos los días.
¿Cuáles son los primeros hábitos que una persona debería incorporar si quiere empezar a sentirse mejor física y mentalmente?
Lo primero es empezar por hábitos básicos, sostenibles y realistas. Recomendaría cuatro pilares:
No es necesario cambiar toda la vida de golpe. Lo importante es empezar con pequeñas acciones que generen sensación de logro y continuidad.
Muchas personas sienten que no tienen tiempo para ejercitarse. ¿Cómo se puede empezar con una rutina realista y sostenible?
El error más común es pensar que para entrenar se necesita una hora completa o una rutina perfecta. En realidad, se puede empezar con 15 o 20 minutos al día.
Una rutina sostenible debe adaptarse a la vida de la persona, no al revés. Se puede iniciar con caminatas, ejercicios con peso corporal, entrenamiento de fuerza básico o pausas activas durante el día.
Lo importante es elegir una frecuencia posible. Por ejemplo, entrenar tres veces por semana puede generar cambios importantes si se mantiene en el tiempo. La clave no es hacer mucho por unos días, sino hacer algo que puedas sostener por meses.
¿Qué impacto tiene la actividad física regular en los niveles de energía durante el día?
La actividad física regular mejora directamente los niveles de energía porque activa la circulación, mejora la capacidad cardiovascular, fortalece los músculos y favorece una mejor oxigenación del cuerpo.
Además, el ejercicio ayuda a liberar neurotransmisores relacionados con el bienestar, como endorfinas, dopamina y serotonina. Por eso muchas personas terminan de entrenar sintiéndose más despiertas, con mejor ánimo y con mayor claridad mental.
También mejora la calidad del sueño, y cuando una persona duerme mejor, se recupera mejor. Esa recuperación es fundamental para tener energía estable durante el día.
Además del ejercicio, ¿qué otros hábitos complementarios ayudan a potenciar el bienestar diario?
El ejercicio es fundamental, pero no trabaja solo. Para potenciar el bienestar diario también necesitamos:
El bienestar es integral. No se trata únicamente de entrenar, sino de construir un estilo de vida que le permita al cuerpo recuperarse, adaptarse y funcionar mejor
¿Cuáles son los errores más comunes que cometen las personas cuando intentan adoptar un estilo de vida más saludable?
Uno de los errores más comunes es querer cambiar todo de golpe. Muchas personas empiezan con dietas muy estrictas, rutinas demasiado intensas o metas poco realistas, y eso termina generando frustración.
Otro error es compararse con otras personas. Cada cuerpo tiene un punto de partida diferente, una historia diferente y un ritmo diferente.
También es común enfocarse solo en el peso corporal, cuando en realidad el progreso también se mide en energía, fuerza, descanso, estado de ánimo, movilidad, constancia y algo tan sencillo de cómo te ves en el espejo.
Un estilo de vida saludable no debe sentirse como un castigo. Debe ser un proceso progresivo, consciente y sostenible.
¿Qué recomendación le darías a alguien que quiere empezar a cuidar su bienestar, pero no sabe por dónde comenzar?
Le recomendaría empezar simple. No necesitas esperar el lunes, comprar muchas cosas o tener la rutina perfecta. Puedes comenzar hoy con una caminata, tomando más agua, durmiendo un poco mejor o haciendo 15 minutos de movimiento.
El primer objetivo no debe ser transformar tu cuerpo de inmediato, sino construir el hábito. Cuando el hábito se instala, los resultados llegan como consecuencia.
Mi recomendación principal sería: empieza pequeño, pero empieza. La constancia siempre va a superar a la intensidad cuando hablamos de bienestar a largo plazo.