06/05/2026 | Herbert Pino
El virus Coxsackie es una infección viral muy común en niños menores de cinco años que se manifiesta principalmente con fiebre alta, dolor de garganta y la aparición de pequeñas ampollas en las palmas de las manos, plantas de los pies y dentro de la boca. Esta afección, conocida como el síndrome de mano-pie-boca, no suele ser grave pero sí es extremadamente contagiosa, ya que se transmite por el contacto directo con secreciones, estornudos o por compartir objetos contaminados como juguetes y útiles escolares ahora que las clases están en pleno desarrollo.
A dos meses de iniciado el año escolar, los brotes más fuertes que han obligado a suspender las labores presenciales se localizan principalmente en la selva, específicamente en la región Ucayali con más de 20 casos confirmados en Pucallpa, además de reportes bajo vigilancia en el norte del país y algunos colegios de Lima. Según el CDC Perú, las autoridades de salud ya han intervenido en más de 80 instituciones educativas a nivel nacional para frenar el avance del virus. El monitoreo es constante en todo el territorio para evitar que la enfermedad se desplace hacia otras regiones del sur debido al flujo constante de personas entre provincias.
Los médicos recomiendan a los padres de familia no automedicar a los menores y, ante la presencia de fiebre o sarpullido, llevarlos de inmediato al centro de salud para un diagnóstico certero. El tratamiento principal consiste en el descanso, una hidratación constante con líquidos frescos y el aislamiento preventivo en casa durante un periodo de siete a diez días. Es vital que el estudiante no asista al colegio si presenta síntomas sospechosos, ya que el aislamiento es la única herramienta efectiva para cortar la cadena de transmisión y proteger al resto del salón de clases.
Para nuestra ciudad de Arequipa, la situación es de vigilancia preventiva y no existe motivo para el caos ni para suspender las actividades escolares actuales. Las recomendaciones para los arequipeños son claras: reforzar el lavado de manos con agua y jabón antes de las comidas y asegurar que los salones mantengan una ventilación adecuada a pesar de que el clima empiece a enfriar. Al no tener brotes activos en los colegios de la región, la clave está en mantener la higiene básica en casa y la calma en la comunidad educativa, informando de inmediato cualquier caso a las autoridades de salud locales para seguir con las clases de manera segura.