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Arequipa

Designación en el GRA es cuestionada por vínculos familiares en cargos clave

05/05/2026 | Alejandra Hancco

La designación de Jessica Yesenia García Apaza como directora ejecutiva del Proyecto Especial Cooperación para el Proceso de Autodesarrollo Sostenible de Arequipa (COPASA) en el Gobierno Regional de Arequipa (GRA) ha generado críticas por un presunto conflicto de intereses, debido a que es esposa de Bradley Alarcón Manrique, actual jefe de la Oficina Regional de Asesoría Jurídica. El nombramiento fue oficializado mediante la Resolución Ejecutiva Regional N.° 200-2026/GRA, firmada por el gobernador Rohel Sánchez, y se hizo efectivo desde el 1 de mayo.

El caso ha generado críticas por la presencia de ambos funcionarios en cargos estratégicos dentro de la misma gestión regional, así como por los vínculos de la funcionaria con el entorno cercano del gobernador. García Apaza mantiene cercanía con su esposa, Luz Marina Zeballos Patrón, e incluso integró el Comité de Damas Voluntarias de apoyo al Gobierno Regional, lo que ha puesto en debate los criterios de designación y la transparencia en la gestión pública.

Observaciones sobre el perfil profesional

Otro punto observado es el cumplimiento del perfil requerido para el cargo. El Proyecto Especial Copasa exige formación en áreas como ingeniería, administración o economía; sin embargo, García Apaza cuenta con especialidad en Trabajo Social, lo que ha generado dudas sobre su idoneidad para asumir la dirección ejecutiva.

Antecedentes en la gestión regional

No es la primera vez que ambos funcionarios coinciden dentro del Gobierno Regional de Arequipa. García Apaza ya formó parte del equipo de confianza del gobernador cuando fue designada como gerente regional de Desarrollo Social en julio de 2024.

Durante su gestión, recibió cuestionamientos por retrasos en la entrega de premios del pasacalle regional “Cantemos y Bailemos por Nuestra Arequipa 2024”. Estos hechos motivaron su citación ante el Consejo Regional el 27 de enero de 2025, donde se le solicitó brindar explicaciones tanto por este incumplimiento como por la situación de los albergues administrados por el GRA.

Un mes después, el 28 de febrero de 2025, dejó el cargo. Meses más tarde, en septiembre, su esposo Bradley Alarcón Manrique fue designado como jefe de la Oficina Regional de Asesoría Jurídica, marcando nuevamente la presencia de ambos en puestos relevantes dentro de la administración regional.

Declaración de intereses en la mira

Otro aspecto observado es la presentación de la Declaración Jurada de Intereses, un documento obligatorio en la función pública que permite transparentar vínculos personales, familiares o económicos que podrían influir en el ejercicio del cargo.

En este caso, se otorgó un plazo de 15 días para la entrega de este documento tras la designación, situación que ha sido cuestionada por algunos sectores, al considerar que no se estaría garantizando plenamente su finalidad preventiva frente a posibles conflictos de interés.

La designación ha puesto nuevamente en el foco la forma en que se vienen ocupando cargos de confianza en la actual gestión regional, especialmente cuando existen vínculos personales entre funcionarios. En ese contexto, distintos sectores insisten en la necesidad de reforzar los criterios técnicos y los mecanismos de control en la administración pública. 


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