05/05/2026 | Herbert Pino
La saga que redefinió la ciencia ficción inició el 25 de mayo de 1977 con el estreno de Star Wars: A New Hope. La narrativa, que enfrentaba a la Alianza Rebelde contra el Imperio Galáctico, presentó al mundo una dualidad de poder icónica: la mente estratégica de Darth Sidious y la figura implacable de su verdugo, Darth Vader. Lo que comenzó como una odisea espacial de Luke Skywalker se transformó, con los años, en la «Saga Skywalker», un anclaje narrativo fundamental para la cultura popular contemporánea.
El origen de la fecha «May the 4th» es un fenómeno de serendipia política. El 4 de mayo de 1979, tras el nombramiento de Margaret Thatcher como primera ministra del Reino Unido, sus colegas publicaron un anuncio en el diario The London Evening News con la frase: «May the Fourth Be with You, Maggie». Los fanáticos no tardaron en notar el juego de palabras con el legendario lema «May the Force be with you», otorgándole a la franquicia un día festivo nacido de la realidad diplomática.
Aunque la fecha fue celebrada por décadas de forma orgánica, no fue sino hasta el año 2011 que el primer evento masivo en Toronto otorgó una relevancia global al movimiento. Sin embargo, el punto de inflexión definitivo ocurrió en 2013, cuando Disney adquirió Lucasfilm. Desde ese momento, la compañía oficializó la efeméride, transformando un gesto de admiración en una maquinaria de marketing que permite lanzamientos exclusivos y experiencias temáticas en todo el mundo.
Hoy, el 4 de mayo se debate entre la nostalgia de los seguidores y la estrategia comercial de alto impacto. Más allá de las ventas, la fecha sirve para desmantelar la idea de que la ciencia ficción es solo entretenimiento, demostrando su capacidad para influir en el lenguaje y las tradiciones modernas. El éxito de Star Wars radica en su dualidad: ser un producto rentable y, al mismo tiempo, una historia de resiliencia y justicia que sigue reclutando «investigadores» de la Fuerza en cada generación.